Algunas veces nos sentimos tan pequeños
Tan estúpidos ante nuestros propios ojos...
Quién ha cortado las rosas para el ramo de la novia?
Nunca podemos saber el dolor que causamos...
Solo la sangre de nuestras manos abre los ojos a la verdad…
Cuanto más cuidamos al corazón...
Más débil lo hacemos ante cualquier sufrimiento...Desengaño...Ausencia…
..Y vuelvo a caer en las noches en vela...
En los días de rabia...
no siento tus manos temblorosas
ante la oscuridad de esa incertidumbre maldita
que se adhiere a tu piel como la sal del mar..
.deja que te mire, déjame abrazarte…
podríamos caminar juntos,
escucharnos y saber que nos pasa...
Si me cierras la puerta ahora quién va a regar las flores del jardín?
Tú, mi mariposa…
no dejes que la vida te venza...no dejes de soñar,
yo seguiré siendo tu ángel de la guarda y volveré a salvarte una vez más”